
FOTOS PLANTADA
B.V.I
Este es el web log de la Agrupación Astronómica Albireo de Sevilla. La intención es compartir y difundir nuestra pasión por la Astronomía. Si miramos arriba comprenderemos más de lo que hay abajo.
El pasado 17 de abril de 2010 ha tenido lugar, por segundo año consecutivo, lo que ha venido en llamarse la Noche de las Estrellas, una fiesta dedicada a la astronomía y a la defensa del medio ambiente en la que particulares e instituciones se comprometieron a apagar durante una hora las luces eléctricas dando así un respiro al planeta. Si bien la convocatoria del año 2009 transcurrió con más pena que gloria, los resultados obtenidos este año se han presentado bastante prometedores.
Han secundado la iniciativa más de 4.000 ciudades de 125 países (37 más que en 2009), 26 capitales del mundo y 1.387 monumentos y edificios emblemáticos. Más de mil millones de personas de todo el mundo participaron ese día en la mayor campaña de sensibilización contra el cambio climático. La masiva participación pública y la presencia multitudinaria de millones de personas en las calles, confirman que La Hora del Planeta se ha instaurado ya en el mundo como el movimiento ciudadano de referencia y símbolo de la lucha contra cambio climático.
La Hora del Planeta comenzó por la mañana, hora española, en las islas Chatman (Nueva Zelanda) y culminó en las islas Cook, después de haber pasado por los 24 husos horarios. Como novedad, la Antártida se ha unido también este año, de forma que los seis continentes participaron en el mayor movimiento global en defensa del planeta.
Entre otros cientos de edificios y monumentos que apagaron sus luces estuvieron la puerta de Brandemburgo de Berlín, el Museo de Historia Natural de Londres, la torre Eiffel de París, el Museo de la Paz de Hiroshima, el Empire State de Nueva York o el edificio más alto del mundo, el Burj Khalifa de Dubai.
En nuestro país, más de 200 ciudades no sólo se inscribieron en la campaña y apagaron sus monumentos y edificios, sino que unos 6 millones de personas dejaron a oscuras sus casas, es decir, el 10% de los hogares; unos 20.000 ciudadanos salieron a las calles para celebrar en penumbra la fiesta del planeta. Valencia fue la Comunidad Autónoma con más participación de Ayuntamientos. Andalucía ocupó el segundo lugar con 28.
En Sevilla, permanecieron en la oscuridad el puente de El Alamillo y la Torre del Oro. Se desconocen los datos de participación de las asociaciones de aficionados a la Astronomía, pero ha sido una buena ocasión para sumarnos y reivindicar aquello por lo que llevamos luchando muchos años: unos cielos limpios, oscuros y transparentes que nos devuelvan la contemplación de las estrellas.
CONTAMINACIÓN LUMÍNICA EN EL PLANETA
Belén Villalobos Infantes
La contaminación lumínica,es la emisión hacia la atmósfera de la luz artificial, como resultado de la instalación sin control de luz en..farolas, focos, letreros luminosos de neón, monumentos..etc.
La forma de radiación que desprende hacia el cielo esta energía, se observa como un halo contaminante que desprenden todas las ciudades durante la noche y se extiende mucho más allá de ellas mismas.
Por poner un ejemplo podemos citar a Madrid, su contaminación lumínica se eleva por encima del suelo unos 20 km, y Barcelona es visible en noches muy claras desde Mallorca, situada a más de 300 Km de distancia.
La contaminación lumínica, es un problema muy serio tanto para los seres humanos como para los animales.En los animales está comprobado que en el placton oceánico (la base de la cadena alimenticia en este medio-ambiente), la presencia de luz dificulta su ascenso y descenso hacia la superficie, así pues este problema se hace generalizado a millones de seres vivos. A medida que avanzan los años aumenta, y se convierte en un gran problema, tanto para el medio ambiente como para todos nosotros. Tenemos que frenar de alguna manera este despilfarro de energía que a todos nos perjudica, tenemos que hacernos eco del problema e ir aportando soluciones y medidas para disminuir esta polución, de hecho los organismos competentes se estan concienciando y están tomando medidas con respecto a las farolas, pero habrá que tomar otras medidas como el apagado de monumentos, deportivos y luminosos innecesarios a partir de ciertas horas.
La costumbre urbana de plagar las calles de farolas, anuncios luminosos y demás objetos luminosos para transformar la noche en dia, está convirtiéndose en una forma dañina para todos en general. Muy afectados son los astrónomos y aficionados a esta ciencia, ya que vemos disminuida nuestra visibilidad en los cielos.
CONTAMINACIÓN LUMÍNICA EN LA ASTRONOMÍA
Luis Villar
La mayor parte de aficionados actuales difícilmente pueden encontrar una ubicación realmente oscura dentro de su radio de residencia habitual. Así, cuando en un entorno rural son capaces de ver a simple vista estrellas de magnitud 6, creen que han encontrado el Nirvana. Y dadas las circunstancias, no es para menos porque pocos lugares hoy en día atesoran cielos en que pueda llegarse sin ninguna ayuda instrumental a esa magnitud tan alta.
Hace menos de treinta años uno podía encontrar con facilidad cielos realmente oscuros sin tener que alejarse demasiado de su ciudad. Hoy en día, tenemos a menudo que desplazarnos 100 kilómetros, más en ocasiones, y aún así la probabilidad de encontrar cielos “sucios” o iluminados en exceso es muy alta.
Los astrónomos aficionados, por lo general, fijan la calidad de sus cielos en función de la magnitud de la estrella más débil que son capaces de observar a simple vista. Este valor, sin embargo, es subjetivo y depende de varios factores. Uno de ellos, es la agudeza visual de cada persona. Para un observador la MALE puede ser de 5.5 mientras que para otro compartiendo idéntico lugar de observación alcanzar la 6.3. Otro factor que hay que tener en cuenta es la fatiga visual. Cuando llevamos mucho rato haciendo recuento de estrellas comprobamos que algunas están casi en el límite de lo visible o en ocasiones, tenemos la impresión de que “aparecen y desaparecen”. Lo normal, en un intento de buscar los valores más altos posibles, es que contemos estrellas donde no las hay circunstancia derivada de la fatiga de nuestros ojos, incluso recurriendo a la visión lateral que, como se sabe, en plena oscuridad reporta más detalles que la propia visión directa. Conviene recordar también que niveles moderados de contaminación lumínica degradan notablemente el contraste de objetos difusos como cometas, nebulosas y galaxias, mucho más que de las estrellas.
Para ayudar a observadores a fijar la oscuridad verdadera de un sitio, Bortle creó una escala de nueve niveles. Está basada en casi 50 años escrutando los cielos. Mediante ella existe al menos un estándar para comparar observaciones; lástima que de momento haya pocos aficionados que sientan interés por estudiar la c.l. de su ciudad.
Ejemplo de "sobreiluminación" en Sevilla (Hotel Macarena)